Habitación 112

Sábana, funda, una canilla que gotea, un olor propio, una mesa de luz fuera de la ley...


Ruleta Rusa

Clack!

Escalofrío en la espalda... suspiro.

Clack!

Las gotas de sudor ya tienen su ruta en el rostro. Calor.

Clack!

Una risa nerviosa y cómplice, a la vez. Ansiedad.

Clack!

Rechinal de los dientes apretados, y el nudo en la garganta que empeora. Temor.

Clack!

Suspiro final, alea jacta est. Los ojos se preparan para el show

Bang!

...

Presente Simple

Giré un poco y estabas ahí, ayer
Hoy no, no estás
pero dejaste tu sombra, oscura, manto negro

Ya no escarbaremos en los pechos
en las mentes tibias

Nuestros dedos ya no alimentan
como lenguas secas, como cabras

Solía haber una línea en el piso
la mirábamos con recelo.

La crucé.


Touché!

nocturno...

Búscame entre las nubes una noche de tormenta
y mira en la tierra vieja, tal vez veas mis pasos.

Habitación

Una morocha que reza mientras fuma.
Muerde el labio y frunce el seño.
Restos de azúcar.

Juega con sus pies al compás de los versos.
Y de repente te muerde con los ojos.

...y a bocanadas uno desaparece...
chapalea, se acurruca, pero desaparece...

Porque en la esquina de ésa habitación
hay una sombra profunda.

Manteniendo

Se acerca y estás de repente bajo sus diez céntimetros de tacón,
los años la mejoran y ya no va pierde la integridad de a gramos.
Es que formó fama de monstruo colosal, hoy por hoy saca girnaldas de los oídos, y los ojos, las cabezas ya están frías y valen su peso en alquitrán.
Con sus manos llenas de manchas, y semi chamuscadas busca en el gran baldío de los recuerdos inmediatos, y se imagina qué hubiese sido mientras toca madera. Las muñecas se despiden de su repisa y salen a la calle como chispas de brasa pateada, armadas con trucos bajos, y ojos de guerra fría.
Es que siempre fue lo mismo, jamás cambió. Y a la mona siempre le agradó vestir de seda...

Dinamita

El lobo las defiende
y se hace matar